La artista puso a la venta la propiedad, construida en un terreno de 32.400 metros cuadrados, el pasado febrero, cuando se mudó con Ben Affleck a una mansión aún más grande en Beverly Hills
En el año 2016, Jennifer Lopez era una mujer soltera en un momento estupendo de su carrera. Había salido unos meses, para cortar poco después, con el bailarín Casper Smart. Acababa de grabar una película, Obsesión, era productora de una serie y protagonista de otra, y jurado durante otra temporada en el concurso musical American Idol. Diseñaba zapatos. Era una voz autorizada contra Donald Trump.
La casa fue construida en el año 1940 con base en un diseño del arquitecto Samuel Marx, aunque desde entonces ha pasado por varias reformas que le han dado un aire de campiña francesa, y que han convertido a la madera y la piedra en protagonistas.